Sostenibilidad

DESARROLLO SOSTENIBLE

Estamos involucrados en la lucha diaria por mantener los recursos de la naturaleza y la estabilidad social, así como evitamos dañar los sistemas naturales. Buscamos satisfacer las necesidades de las actuales generaciones sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras.

DESARROLLO RURAL

Como contribución al desarrollo de las regiones rurales donde producimos nuestras frutas y verduras llevamos una política de contratación aprovechando la experiencia en términos de conocimientos agroambientales de los veteranos del sector para formar a las nuevas generaciones que carecen de los mismos. Hay que luchar por mantener los núcleos rurales.

AMANTES DE LO NATURAL

La producción ecológica se basa en lo natural, utilizando los recursos naturales, los cuales reponen la fertilidad del suelo. Para obtener un producto natural con toda su integridad se excluye tajantemente el uso de pesticidas químicos, de fertilizantes sintéticos y semillas modificadas genéticamente. Si hablamos del sabor, aroma y color de los productos ecológicos, observaremos que es más intenso, debido a que absorben la energía del sol, los nutrientes de la tierra ecológica dónde se encuentran un sinfín de microrganismos y el agua a necesidad de la planta en el tiempo que es correcto, cumpliendo su ciclo natural. Las vitaminas y minerales se incrementan comparándolas con las frutas y verduras producidas por la agricultura convencional.

Compromiso Social

Desde Fuensana Bio, S.L favorecemos la inserción socio-laboral de personas con discapacidad y con riesgo de exclusión haciéndoles formar parte de nuestro grupo de trabajo. Para ello, colaboramos con la Asociación Aprosuba de Montijo, la cual nos facilita la contratación directa y a su vez es nuestro proveedor de material textil para los trabajadores.
Nuestro compromiso con el desarrollo rural de la zona nos empuja a luchar contra las barreras sociales y acercar la Ecología a todos los rincones.

Nuestras prácticas agrícolas son amigables con el medio ambiente

Nuestras prácticas agrícolas son amigables con el medio ambiente, dentro de un marco de responsabilidad social. Debemos legar a las generaciones futuras un entorno en mejores condiciones que lo que conocemos ahora.